Con más de 25 años de experiencia Los Chinos Ricos se han transformado en un referente de la gastronomía cantonesa y por sobre todo en un ícono del Barrio Brasil.

Los inicios se remontan a la década de los años veinte, cuando Chile recibió a uno de los emigrantes chinos con mayor trascendencia en la historia culinaria de la ciudad de Santiago. Don Genaro Yau, comenzó su actividad gastronómica, cuando ayudado por su inventiva oriental, dio solución a la necesidad de proporcionar bocadillos y platos típicos de su país, a los visitantes de la concurrida sala de juegos de la Sociedad de Beneficencia China, ubicada en plena calle Maturana.

De este modo, con más ganas que recursos económicos, pero lleno de ingenio comenzó a forjarse la historia del "Restaurant Los Chinos Ricos".

Hoy, después de un cuarto de siglo la tradición de precio/calidad continúa intacta. Las nuevas generaciones de la familia Yau han preservado, en secreto, como un tesoro las recetas del abuelo Genaro. De esta manera el público chileno puede degustar, en los más de cincuenta platos, el mismo sabor de la región china de Cantón, que vio nacer a don Genaro Yau un 19 de Septiembre de 1903.

Comienza a forjarse la historia

En 1975 don Genaro Yau era encargado de la sala de juegos en la Sociedad de Beneficencia China. Dada la destreza de don Genaro en la preparación de platos cantoneses típicos y del aumento de clientes, decidió ampliar las dependencias y abrir un Restaurant. El éxito no tardó en llegar y al cabo de unos años el local ocupaba un sector importante de la conocida calle Maturana #535, entre Catedral y Sto. Domingo.

Cómo se originó el nombre Los Chinos Pobres

El nombre tiene su origen en las humildes habitaciones en que dormían emigrantes chinos. Las pequeñas piezas eran parte de las instalaciones de la Sociedad de Beneficencia China. Esta situación los obligaba al momento de lavar sus desgastadas ropas a colgarlas en improvisados tendederos. La visión de tal cuadro, por parte de los clientes del restaurant, hizo que espontáneamente surgiera el comentario: ahí viven "Los Chinos Pobres" Frase que quedó acuñada con el tiempo en la mente de los santiaguinos.

De cocinero a Empresario Gastronómico

Con el respaldo de una creciente clientela y con años de experiencia en la preparación de comida Cantonesa, el año 1984 don Genaro Yau da un gran salto. Siguiendo su naturaleza tenaz y su visión empresarial se hace primero de los derechos de arriendo, para finalmente el año 1986 comprar el actual edificio de la calle Brasil y bautizarlo como Los Chinos Pobres de la Plaza Brasil. Inmueble que haciendo honor a su dueño también tiene un largo y sorprendente pasado.

El edificio originalmente fue construido para albergar al recordado cine "Alcázar" luego pasó a convertirse en el "Dancing Brasil", uno de los centros nocturnos más concurridos por la bohemia santiaguina a comienzos de los años setentas, después fue reconstruido y remodelado para finalmente convertirse en un símbolo del Centro Histórico de Santiago.

Los Chinos Pobres, un asunto Diplomático

Después de más de media década funcionando el Restaurant Los Chinos Pobres, la Embajada de China en nuestro país, emitió un comunicado en el cual solicitaba a don Genaro Yau que modificara el nombre del restaurant. A juicio de las autoridades chinas, el nombre denigraba al Pueblo Chino. Don Genaro aceptó, y haciendo frente a la crisis vio una oportunidad y rápidamente sacó ventaja, rebautizando su restaurant e incluso creó un eslogan publicitario. Así el 24 de Abril de 1986 la Plaza Brasil recibe al nuevo "Restaurant Los Ricos Pobres, ricos en sabor, pero pobres en precio".

La despedida del Señor Yau

En Febrero de 1993 luego del fallecimiento de Don Genaro Yau comienza a escribirse una nueva página de la historia gastronómica de Santiago. El local es reinaugurado bajo el nombre de "Restaurant Los Chinos Ricos". Su estructura administrativa sigue manteniendo un alto estándar de eficiencia, dado que la gerencia del negocio ha estado por años en manos de la única hija de don Genaro, la Sra. Ana Yau, la cual a su vez, es apoyada en los cargos claves por sus dos hijos varones.